Ahorro real y cálculo de factura:

Calculadora de ahorro: cuánto se ahorra al pasar de gas a bomba de calor

Si vienes de leer comparativas de aerotermia frente a gasóleo, es fácil llevarse una idea equivocada sobre lo que ocurre con el gas natural: el ahorro existe, pero es bastante más ajustado, porque el gas natural es, de las energías fósiles domésticas, la más barata por kWh en España. Aquí no vamos a darte una cifra única de «ahorras X euros al año», porque en este caso concreto depende demasiado de tu situación particular. En su lugar, te explicamos la fórmula exacta que usan los técnicos para calcularlo, para que puedas aplicarla con los números reales de tu vivienda.

La fórmula: coste por kWh de calor útil

Todo el cálculo se reduce a una idea: no importa el precio de la energía en bruto, sino cuánto te cuesta cada kWh de calor que realmente llega a tu vivienda. La fórmula es:

Coste por kWh útil = Precio de la energía (€/kWh) ÷ Rendimiento del sistema

Aplicado a cada sistema:

  • Caldera de gas: precio del gas (€/kWh) dividido entre el rendimiento estacional real de la caldera.
  • Bomba de calor: precio de la electricidad (€/kWh) dividido entre el SCOP (rendimiento estacional) del equipo en tu vivienda concreta.

El sistema con el coste por kWh útil más bajo es el que te sale más barato en el día a día, sea cual sea el precio de partida de cada energía.

Los datos de partida: gas natural

El precio del gas natural en la tarifa regulada (TUR) se ha movido en 2026 en una franja aproximada de 0,037 a 0,043 €/kWh, según el tramo de consumo anual. En el mercado libre, con tarifas fijas, el precio efectivo suele ser algo más alto, en una franja que en distintas comparativas del sector se sitúa entre 0,06 y 0,09 €/kWh según la comercializadora y el momento de contratación. Esto significa que el precio de partida del gas que uses en tu cálculo puede variar de forma notable según qué tarifa tengas contratada — conviene mirar tu propia factura antes de dar por buena cualquier cifra genérica.

En cuanto al rendimiento: las calderas de condensación modernas se anuncian a menudo con cifras de «hasta 110%», una cifra real pero que se calcula sobre el poder calorífico inferior del gas (una base de referencia distinta a la que usamos habitualmente para hablar de eficiencia). En términos de rendimiento estacional real, comparable con el de una bomba de calor, una caldera de condensación bien instalada y mantenida se mueve en la práctica en torno al 92-95%, mientras que una caldera de gas convencional (no de condensación) ronda el 70-80%.

Los datos de partida: bomba de calor

El precio de la electricidad de referencia en el mercado regulado (PVPC) ronda los 0,18 €/kWh de media, aunque con tarifas de discriminación horaria y una buena programación del uso, el coste efectivo puede bajar de forma notable si concentras el funcionamiento del equipo en las horas más baratas del día.

El SCOP (rendimiento estacional) de una bomba de calor no es un número fijo: depende sobre todo del tipo de emisores de tu vivienda. Como referencia:

  • Con suelo radiante o radiadores de baja temperatura, el SCOP real suele moverse entre 4 y 4,5.
  • Con radiadores modernos de temperatura media, entre 3,5 y 4.
  • Con radiadores de hierro fundido antiguos que exigen temperaturas de impulsión altas, el SCOP puede bajar a 2,5-3, porque el equipo tiene que trabajar más para alcanzar esas temperaturas.

Esta es, con diferencia, la variable que más cambia el resultado final — mucho más que el precio de la electricidad en sí.

Ejemplo de cálculo paso a paso

Vamos a aplicar la fórmula con un caso central, para que veas el proceso completo:

Datos de partida:

  • Precio del gas: 0,08 €/kWh (una tarifa de mercado libre habitual, no la TUR más barata)
  • Rendimiento de la caldera de condensación: 95%
  • Precio de la electricidad: 0,18 €/kWh
  • SCOP de la bomba de calor con radiadores modernos: 3,5

Cálculo:

  • Coste por kWh útil con gas: 0,08 ÷ 0,95 = 0,084 €/kWh
  • Coste por kWh útil con bomba de calor: 0,18 ÷ 3,5 = 0,051 €/kWh
  • Ahorro: (0,084 − 0,051) ÷ 0,084 ≈ 39% menos con la bomba de calor

Ahora repite el mismo cálculo con radiadores de hierro fundido antiguos (SCOP 2,8): 0,18 ÷ 2,8 = 0,064 €/kWh — el ahorro frente al gas baja a apenas un 24%, casi la mitad que en el escenario anterior. Y si en vez de una tarifa de mercado libre usas la TUR más barata del gas (0,04 €/kWh), el coste por kWh útil del gas baja a 0,042 €/kWh — por debajo del de la bomba de calor con radiadores antiguos, un escenario en el que el ahorro económico prácticamente desaparece, aunque se mantengan otras ventajas (emisiones, mantenimiento).

Tabla resumen de escenarios

EscenarioCoste gas (€/kWh útil)Coste bomba de calor (€/kWh útil)Ahorro aproximado
Gas mercado libre + suelo radiante (SCOP 4,3)0,0840,042≈50%
Gas mercado libre + radiadores modernos (SCOP 3,5)0,0840,051≈39%
Gas mercado libre + radiadores antiguos (SCOP 2,8)0,0840,064≈24%
Gas TUR barata + radiadores antiguos (SCOP 2,8)0,0420,064Sin ahorro (más caro)

Cálculo propio a partir de los rangos de precio y rendimiento citados en este artículo. Es un ejercicio ilustrativo con cifras redondeadas — sustituye los valores por los de tu factura y tu vivienda concreta para un cálculo fiable.

Cómo calcular tu caso concreto, paso a paso

  1. Mira tu última factura de gas y anota el precio por kWh que realmente pagas (no el precio de salida a bolsa ni una media genérica).
  2. Estima el rendimiento de tu caldera actual: si es de condensación y tiene menos de 10 años, usa 92-95%; si es más antigua o no es de condensación, usa 75-80%.
  3. Mira tu tarifa eléctrica y el precio medio que pagas, o el que ofrece la tarifa que estás valorando contratar.
  4. Identifica tus emisores de calefacción (suelo radiante, radiadores modernos o radiadores antiguos de antes de los años 90) y usa el rango de SCOP correspondiente de la tabla anterior como estimación.
  5. Aplica la fórmula a ambos sistemas y compara el resultado.

Si tu caso da un ahorro ajustado o incluso desfavorable con radiadores muy antiguos, no significa necesariamente que la aerotermia no sea para ti: a menudo, adaptar la instalación (bajar la temperatura de impulsión, añadir algún radiador de mayor superficie en las estancias más frías) mejora el SCOP real de forma notable sin necesidad de cambiar todo el sistema de emisores.

Por qué el ahorro frente al gas es menor que frente al gasóleo

Si has leído la comparativa frente a caldera de gasóleo, habrás notado que ahí el ahorro ronda el 50%. La diferencia se explica por el propio precio de partida de cada energía fósil: el gasóleo es, por kWh, sensiblemente más caro que el gas natural en España, así que el margen que tiene la bomba de calor para competir es mayor. Frente al gas, la ventaja de la aerotermia depende mucho más de que consigas un buen SCOP real —es decir, de que tu instalación esté bien dimensionada y, si es posible, trabaje a baja temperatura— que del simple hecho de cambiar de sistema.

Errores habituales al hacer este cálculo por tu cuenta

Antes de fiarte de tu propio resultado, revisa que no estés cometiendo alguno de estos fallos, muy comunes cuando se hace este cálculo sin ayuda de un técnico:

  • Usar el SCOP de catálogo sin ajustarlo a tu vivienda. El SCOP que anuncia el fabricante está calculado en condiciones de ensayo estandarizadas; tu SCOP real depende de tu clima, tu instalación y tus emisores, y casi siempre es algo más bajo que el dato de catálogo.
  • Comparar el precio de la electricidad «de la última factura» sin diferenciar franjas horarias, cuando en realidad la bomba de calor puede programarse para funcionar sobre todo en las horas más baratas, lo que mejora el resultado real frente al cálculo con precio medio.
  • Olvidar el término fijo de la factura de gas (el peaje de acceso que se paga independientemente del consumo), que en viviendas con consumo bajo puede representar una parte significativa del recibo y que desaparece por completo al eliminar la caldera de gas.
  • Dar por hecho el rendimiento de la caldera actual sin comprobar su antigüedad real: una caldera de condensación de más de 12-15 años puede haber perdido varios puntos de rendimiento respecto a su valor nominal, lo que hace que el ahorro real de cambiar a bomba de calor sea mayor de lo que el cálculo «de catálogo» sugiere.

Ninguno de estos errores invalida el cálculo, pero sí pueden hacer que sobre o subestimes el ahorro en varios puntos porcentuales — merece la pena revisarlos antes de tomar la cifra final como definitiva.

Preguntas frecuentes

¿Siempre ahorro dinero al cambiar de gas a bomba de calor? En la mayoría de los casos con tarifas de mercado libre, sí, aunque el margen puede ser pequeño con radiadores antiguos. Con tarifa TUR de gas muy barata, el ahorro económico puede llegar a ser mínimo o inexistente, aunque se mantengan otras ventajas del cambio.

¿Qué es más importante para el ahorro: el precio de la electricidad o el SCOP del equipo? El SCOP suele pesar más, porque su rango de variación (de 2,5 a 4,5 según emisores) es proporcionalmente mayor que la variación habitual del precio de la electricidad entre tarifas.

¿Puedo mejorar el SCOP de mi bomba de calor sin cambiar los radiadores? En parte sí: bajar la temperatura de impulsión que configura el instalador (dentro de lo que tu vivienda pueda mantener confortable), mejorar el aislamiento de la vivienda y hacer un buen mantenimiento anual son formas de mejorar el rendimiento real sin sustituir los emisores.

¿Esta calculadora sirve también para comparar con gasóleo o butano/propano? La fórmula es la misma (precio de la energía dividido entre rendimiento), pero los precios y rendimientos de partida cambian — para gasóleo tienes la comparativa específica en este mismo sitio, y para butano/propano los precios por kWh suelen ser bastante más altos que los del gas natural, lo que amplía el margen de ahorro de la aerotermia en esos casos.

Conclusión

Frente al gas natural, la bomba de calor casi siempre ahorra dinero, pero el margen real depende mucho más de tu instalación (tipo de emisores, tarifa eléctrica) que en la comparación con gasóleo. Antes de decidir solo por el «ahorro medio» que verás en muchos comparadores, haz el cálculo con los datos de tu propia factura y tu propia vivienda — la fórmula de este artículo tarda cinco minutos en aplicarse y te da una cifra mucho más fiable que cualquier promedio genérico.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio